Espeso y pestilente manto eclipsa el azul turquesa del Caribe mexicano
Cancún .- Con la cantaleta de hace años de que el arribo de sargazo “no ocurre todos los días ni en todas las playas”, los líderes turísticos tratan de engañar al turismo nacional, pero más al internacional para la inminente temporada vacacional de verano,
Y es que sólo basta darse una vuelta por Playa del Carmen y Tulum, donde varias lanchas yacen sobre un espeso y pestilente manto de sargazo, cuyo color pardo eclipsa totalmente el azul turquesa característico de la zona y la arena blanca de las orillas.

Los turistas que estos días visitan el Caribe mexicano se topan con un invasor que amenaza con afectar el de por sí golpeado turismo local: cientos de toneladas de sargazo que, al descomponerse sobre la playa suelta un olor fétido que ahuyenta a los visitantes.
Además, la macroalga afecta a los arrecifes de coral y la fauna y flora marina que vive en el litoral: “La magnitud del sargazo es tal, que no es posible contenerlo”, afirma Esteban Jesús Amaro Mauricio, director de la Red de Monitoreo del Sargazo.

El Caribe mexicano, hogar de paraísos como Playa del Carmen y Tulum, se ha transformado en un mar de lodo pestilente. La razón: el sargazo que, al descomponerse, no sólo apesta, sino que daña el medio ambiente, la salud y la economía local.