Cancún .- Cientos de familias católicas acudieron desde muy temprano a las iglesias de Cancún para conmemorar el Domingo de Ramos, con lo que inició oficialmente la Semana Santa.
Los recintos de colonias populares, zonas urbanas y la periferia de la ciudad comenzaron a recibir a los creyentes que, con palmas en mano, participaron en misas y procesiones en las calles con ramos bendecidos, oraciones y una atmósfera de fe y agradecimiento.

Con el ramo como símbolo de paz y renovación espiritual, numerosos ciudadanos caminaron hacia las iglesias, varios en oración por tener salud, trabajo y protección, así como ofrendas en los altares en señal de gratitud a Dios por las bendiciones concedidas.

La jornada se vivió con profundo respeto y fervor, reflejando que la fuerza religiosa sigue arraigada entre los cancunenses. En los próximos días vendrán las representaciones de la pasión de Cristo y procesiones, en el marco de la Semana Mayor.